¿Reinventarme? cómo adaptarnos para generar valor hoy

Como parte del quest en el no-cole de Leyla (mi hija) tuvimos que albergar una oruga en casa. Fá, la oruga, pasó de habitar un gran parque a una planta en nuestra casa. Ni la decoración que Leyla construyó ni su supuesta planta favorita fueron suficiente

s para mantener a Fá en la maceta. Más de una vez la encontramos tratando de huir y conocer nuestra casa. Finalmente, Fá hizo pupa (creó su crisálida) en un pedazo de plástico. Semanas luego logró su misión en cautiverio. Hoy Fá, la oruga, es Fá mayor, la mariposa. A todos nosotros también nos cambiaron escenario. Con la pandemia, las reglas cambiaron de un día para otro. Durante la transformación de Fá, yo me preguntaba ¿quién le enseño a esta oruga qué debe hacer? Y, en nuestro caso, ¿quién nos enseñó a adaptarnos a una nueva situación?

Ante las limitantes comerciales del estado de emergencia, muchos negocios disminuyeron o, en el peor de los casos, dejaron de tener ventas. Muchos negocios dieron la sorpresa, asumieron el cambio y se transformaron hacia una nueva alternativa de negocio. Otros no tuvieron mejor opción que cerrar ante la incertidumbre. Fá tiene a la naturaleza de su parte. Un código genético configurado para hacer lo que toca para transformarse. A nosotros, nos toca aprender. Más que fórmulas mágicas para encontrar cómo adaptarnos, les contaré acciones concretas que nos vienen siendo útiles en Eureka Research y que compartimos con nuestros aliados para surfear estos tiempos y mantener (en algunos casos haciendo crecer) nuestras empresas.

  1. Ten claridad sobre qué ocurrió con tus clientes. ¿Cómo cambió su situación con la pandemia, qué necesitan ahora a diferencia de antes?

Dependiendo del rubro en el que estás, tienes diferentes maneras de aproximarte a esta información. Si brindas servicios a empresas, puedes acercarte y pedirles tomarse un café virtual. Tanto en este caso, como en el que ofrezcas productos, las conversaciones para conocer a nuestros clientes (usuarios o público objetivo) son fundamentales. En ese sentido, las técnicas cualitativas de investigación son clave para recolectar esta información. Necesitas reconocer qué es lo que siguen valorando de tu servicio o producto y qué nuevas necesidades aparecen. Por ejemplo, en el rubro educativo descubrimos, a través de entrevistas en profundidad, que los padres y madres han tomado un nuevo rol y que esperan que los colegios les brinden recursos para facilitar la experiencia educativa. Esto demanda un nuevo rol de los centros educativos que antes de la pandemia no era requerido de esa manera.

2. Detente y observa tu negocio. En lo que ofreces hoy ¿dónde eres más fuerte? ¿qué es lo que tu equipo hace mejor? ¿dónde podría mejorar?. Muchos estamos acostumbrados a una sola forma de hacer las cosas; es crucial que te cuestiones (de preferencia en equipo) y tengas apertura a buscar nuevas alternativas. Para este objetivo es bastante útil generar una sesión de trabajo con tu equipo para recoger su punto de vista honesto. Te sugiero que en esta sesión te dediques a escuchar y recibir toda la información. ¡Te sorprenderás!

3. Evita comenzar de cero. Si tienes claro que es imposible seguir en el rubro que te encontrabas, no necesitas comenzar desde 0. Puedes buscar algún rubro en el que puedas sacarle partido a tu conocimiento y experiencia. Otra alternativa puede ser buscar socios, mentores o aliados en el rubro al que quieres ingresar. Conozco el caso de una diseñadora gráfica que hacía postres a manera de hobby, invitó un poco a un vecino, se corrió la voz e utilizó sus conocimientos en diseño gráfico para convertir este hobby en un negocio. Puedes explorar tus talentos y también sondear si tienes una audiencia potencial para tu idea antes de dar el gran salto. En este sentido, te sugiero que pidas orientación a un investigador para que sepas qué tipo de investigación hacer según tu idea de negocio y tu inversión.

4. Si estás comenzando de cero. Toma tu emprendimiento como un experimento. Puedes tomar de referencia la metodología Lean Startup diseñando prototipos de bajo costo con los aspectos clave de tu producto o servicio (producto mínimo viable) y testeándolo con tu público objetivo, haciendo mejoras progresivas continuas. Transitamos el cambio con las herramientas que tenemos a la mano. Quizá es momento de mirar hacia adentro de nuestros equipos y de nosotros mismos para encontrarlas. Puede que no seamos como Fá, listos para una transformación radical, sino que tengamos que encontrar en nuestra propia fortaleza caminos únicos para avanzar.


Publicado originalmente en :

En el blog de Congruencia Perú



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